Ordenando el desván de la memoria,
arrojando cien nombres a las piras,
decenas de promesas en los sacos,
algún par de ilusiones en desuso,
antídotos superfluos
y costumbres,
creciendo como herida entre las sombras,
por desamparos grávidos de sueño,
sollozo al sur detrás de los azogues,
telaraña en el tiempo del olvido,
me asaltó la impiedad de tu perfume.
Me atrapó en sus sutiles filamentos
y encabritó la piel hasta encontrarme
habitando la huella de aquel beso
que sostuvo el amor
cuando la sangre
no conocía de otras plenitudes
y esbozaba ese cielo casi triste
y en las almenas rotas del crepúsculo
tornaba imprescindibles los arpegios
con suaves transparencias de racimos,
impecables, magníficos, azules,
allá,
bajo remotas orfandades,
donde el polen fundaba la distancia
y sus dulces primicias colmeneras convocaban,
por sendas escondidas,
los enjambres volátiles de octubre.
No sé dónde estarás,
Quién,
a tu lado,
ama esas manos de perfiles largos,
cual será el uniforme de tus días,
con qué mordazas callarás mi sangre,
mis ojos de angustiada mansedumbre.
Sólo sé que a pesar de tantas fiebres,
de tanta adolescencia transitoria,
de tanto llanto, tantas cicatrices,
de tanta ingenuidad avasallada,
de tanta muerte solitaria, impune,
somos tan sólo pulcros sustantivos
sin presagios, sin magia, sin ternura,
simulando prudentes ignorancias,
evadiendo gavillas de miradas,
suspicacias de astutas multitudes.
Aunque,
dentro del alma,
inevitable
como el puente de luz en la llovizna,
sollozo al sur,
detrás de los azogues,
telaraña en el tiempo del olvido,
ascienda por mis pieles tu perfume.
A la memoria de Adriana Díaz Crosta. A mi esposo, siempre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Archivo del blog
-
▼
2007
(44)
-
▼
septiembre
(44)
- © Norma Segades - Manias Julio, 1991
- Epígrafe.
- Dedicatoria.
- Prólogo.
- Yo no te exijo el fuego.
- Para seguir viviendo.
- Destino de labranza.
- Como una eterna hoguera.
- La luz a que respondo.
- La paz de tu costado.
- Presidios de la pena.
- Telaraña en el tiempo.
- Claves para un secreto.
- Este amor pequeñito.
- Un nombre entre mordazas.
- Andar la desmemoria.
- Los rituales azules.
- Amor sin golondrinas.
- Desde el trueno sin nombre.
- Cuando me miras.
- Estrenar la ternura.
- Preguntas a mi infierno.
- Todo cuanto existe.
- Amargas geografías.
- La magia amordazada.
- Mis insomnios hipócritas.
- Cuando el amor sucede.
- Para sobrevivientes.
- Carcelera del viento.
- Trinchera de panales.
- Es preciso el silencio.
- Impugno tus mendrugos.
- Mientras me quede vida.
- Cercada por el odio.
- Urgencias en otoño.
- La noche en rebeldía.
- Advenimiento de las pieles.
- Tras vigilias vacías.
- El corazón descalzo.
- Rutina de la magia.
- Cuando nada nos queda.
- A espaldas del silencio.
- Después de las borrascas.
- Con los puños cerrados.
-
▼
septiembre
(44)
Acerca de la autora
Centro Cultural San Domingo - Oaxaca (México) 2004
Biobibliografía
Norma Segades Manias, Santa Fe, Argentina, 1945. Ha escrito *Más allá de las máscaras *El vuelo inhabitado *Mi voz a la deriva *Tiempo de duendes *El amor sin mordazas *Crónica de las huellas *Un muelle en la nostalgia *A espaldas del silencio *Desde otras voces *La memoria encendida * A solas con la sombra *Bitácora del viento *Historias para Tiago y *Pese a todo (CD) En 1999 la Fundación Reconocimiento, inspirada en la trayectoria de la Dra. Alicia Moreau de Justo, le otorgó diploma y medalla nombrándola Alicia por “su actitud de vida” y el Instituto Argentino de la Excelencia (IADE) le hizo entrega del Primer Premio Nacional a la Excelencia Humana por “su meritorio aporte a la cultura”. En el año 2005 fue nombrada Ciudadana Santafesina Destacada por el Honorable Concejo Municipal de la ciudad de Santa Fe “por su talentoso y valioso aporte al arte literario y periodismo cultural y por sus notables antecedentes como escritora en el ámbito local, nacional e internacional”. En 2007 el Poder Ejecutivo Municipal estimó oportuno "reconocer su labor literaria como relevante aporte a la cultura de la ciudad".
No hay comentarios:
Publicar un comentario